Tenia pensado escribir una entrada antes de esta, bastante larga & con todas las cosas locas que me pasaron el otro día, demente tras demente, pero nuevamente me venció la fiaca, así que no redacto nada.Son la 1:02 de la noche y acabo de volver de la calle después de hacer ciertas cosas y resulta que me agarro una especie de ataque de hiperactividad insoportable. Lo que mas me gusta de este tipo de ataques es ver hasta donde puedo irritar al otro, ¡Es simplemente genial como se ponen! Ja ja, estoy mal...
Como tengo una mezcla de muchos sentimientos y puede que llegue a desatarse la tormenta en poco minutos, no tuve mejor idea que ponerme la música fuerte y torturar a mi perro & a mi madre, después de haber echo todo tipo de idioteces por ahí. Así que para tranquilizarme y que deje de bailar al ritmo de los Back Street Boys (si, hasta eso llegue) a mi madre no se le ocurrió mejor cosa que mandarme a escribir. Pero resulta que me quede sin hojas en toda la casa, así que aquí me ven.
Estoy tan al pedo, y con tantas ganas de moverme que... en vez de hacer el ridículo por todo el edificio como hace un momento (Prometí no mencionar eso, pero ya que...) me decidí, o me obligaron mejor dicho, escribir sobre cualquier pelotudes (¿Cómo todo el blog, no? — Cerrá el agujero. )
El primer tema que voy tocar va a ser:
Viejos cargosos (con respeto — maa' si)
Viejas de supermercado.
Vieron cuando en el supermercado se te pone una vieja que no viste en toda tu puta e inservible existencia?
Justamente eso me paso el otro día... Por décimo novena vez en la semana. Yo me cuestiono día y noche... ¿Qué carajo tienen las viejas conmigo? Es algo in entendible. Además, todas vienen con las mismas charlas, ¡Por favor! Que los precios están por las nubes... Que no le pagan lo que deben a pesar de los años extras que trabajó... & para colmo de las desgracias, se tiene que operar de la cadera ¡Madre mía! ... ¿A MI QUE COÑO ME IMPORTA? SI NI SIQUIERA TE VI EN TODA MI PUTA VIDA. Luego están las que se aprovechan de la charla y ponen sus cosas en tu carrito o se te intentan colar en la fila... Ya, en serio, ¿Te pensas que nací ayer? Ok... está bien, no es la mejor pregunta.
Para agregar, porque no solo están las viejas de los super, también están los señores malhumorados de diversos lugares, por ejemplo:
El otro día estaba en la cola del cajero cuando una señora, la cual se encontraba aun dentro del mismo, se tardo un poco en salir, acto siguiente: La furia de los jubilados se desato terriblemente. El hombre atrás mío empezó a quejarse "Ah, que le pasa a esta mujer? Si ni siquiera esta usando el cajero por que no sale? Hay cada inconciente (o otra palabra peor y no, no me refiero a un insulto, jaja)... Dios mío!“ A este señor solo le faltaba la pequeña y sencilla frase en la que se cargan todos: "Y así esta el país". ¿Pero que no ves que esta guardando la guita antes de salir? Y para sumar mas leña al fuego, se meten los demás y empiezan a apurar al de adelante para que entre igual & mi madre, la cual nunca se calla nada también da su opinión. "Vamos gente, es menos de un minuto que se tardo en guardar las cosas y salir” ¿Por que tuve que decir eso justo en medio de la gente menos tolerante de la cuidad? Como resultado solo recibí miradas de odio… Váyanse a la mierda.
Otro caso más, viejos raros.
Hace un tiempo, nuevamente en una fila en la cual me encontraba desde las seis de la mañana esperando a que abriera cierto lugar, yo me encontraba junto a mi mamá en segundo lugar cuando el primero era un señor y un sujeto vaya a saber quien o que era.
Queja va y queja viene ( & con mi madre se entretiene ♫ — Rima pelotuda, perdón) con mi madre sobre el sistema de tal lugar junto a ese señor, la charla termina. Cinco minutos después vuelve a iniciarla el hombre hablando de yo se que cosa, en ese momento ya me había puesto los auriculares y estaba con la música al máximo. Dudo que en las dos horas y media que estuvimos esperando haya hablado de algo interesante… Y mi madre la seguía con la mejor onda, ya que ella es igual de charlatana, pero, pero, pero… Su voz traspasaba el sonido de mi música, seis de la mañana… si voy a estar despierta prefiero escuchar a Ronnie Radke o Dave Mustaine, antes que a usted, señor de las mil y una energías, gracias. Aunque no, no hubo mejor idea que meterme a mi en la conversación ¿O no, mamá? El tipo este, después de hablarme media hora de vaya a saber que, porque la realidad es que no se le entendía un pomo, menciona al final de su monologo… “Es un chiste ese, entendes? Je je” No fue la única vez, creo que lo hizo seis o siete veces al final de cada “broma”. Yo simplemente quede
seguido de una sonrisa comprometedora de “Me rió pero no te entendí un carajo, jo jo” La fila de la tortura termino, para que luego un idiota tras un mostrador y una oficina con menos onda que el pelo lacio de un caballo nos diga, tienen que ir a tal lugar. Pero no me voy a ir de las ramas, como siempre.
No se si la ultima categoría pero, viejos/as y tecnología.
Me tocó ya varias veces en el pasado enfrentarme a estas personas cuando solía asistir al cyber muy seguido debido a la falta de una computadora personal (todavía no entiendo como sobreviví).
¿No se si alguna vez les paso que están lo mas tranquilos en un caber vacío y uno no tiene que sentirse perseguido de que le miren el monitor y se enteren de lo que esta haciendo? Una de las pocas veces que me encontraba en esa situación y mejor todavía, ya que tenia una maquina súper potente y buena… Tuvo que entrar una “anciana”.
Me encontraba en ese momento lo mas tranquila, cuando de repente…
—Chiquita, ¿No me ayudarías un poco?— Lo primero que se me paso por la cabeza fue un simple “Chiquita las pelotas” pero luego pensé y dije:
—Si, señora ¿Qué quiere?— con una sonrisa un tanto falsa en mi rostro.
— ¿Cómo se hace para…? A ver, mi nieto me dio esto… — mientras me indicaba un papel escrito con una prolija pero enorme caligrafía, tanto que parecía que los lentes “culo botella” que llevaba consigo no eran suficientes.
— Ah, usted quiere abrir el mail? Solo tiene que hacer esto… — Le indiqué, me agradeció y volví ami porno lo mío. Solo basto un segundo para que me volviera a hablar.
— Nena, nena — mientras tocaba a mi hombro una & otra vez.
¿Qué acaso no te basta con llamarme que también tenes que zamarrearme el brazo? —Si, que necesita… ahora? — Remarqué aquellas ultimas palabras en señal de… protesta?
— Como se pone esta cosa? — En tanto me señalaba la arroba. — De esta manera… — Le indiqué.
Y así, llegue a explicarle que google no era Internet sino un buscador y que Explorer no era un buscador solo por tener un significado similar a esa palabra, hasta que perdí mi hora en el cyber, cosa que no me molesto tanto, ya que estaba deseando irme. La vieja se quedo… pero no callada, ya que empezó a preguntarle al que tenia al otro costado y creo que lo único que me puso feliz aquel día fue ver la cara del pobre tipo, como diciendo… OMFG, porque a mi? Ja ja.
Bueno, el tiempo paso, me distraje & ahora miren la hora que es…
Me voy a dormir ya que mañana tengo un día interesante en el que romper cosas, molestar gente & despedirme de las vacaciones.
—Chiquita, ¿No me ayudarías un poco?— Lo primero que se me paso por la cabeza fue un simple “Chiquita las pelotas” pero luego pensé y dije:
—Si, señora ¿Qué quiere?— con una sonrisa un tanto falsa en mi rostro.
— ¿Cómo se hace para…? A ver, mi nieto me dio esto… — mientras me indicaba un papel escrito con una prolija pero enorme caligrafía, tanto que parecía que los lentes “culo botella” que llevaba consigo no eran suficientes.
— Ah, usted quiere abrir el mail? Solo tiene que hacer esto… — Le indiqué, me agradeció y volví a
— Nena, nena — mientras tocaba a mi hombro una & otra vez.
¿Qué acaso no te basta con llamarme que también tenes que zamarrearme el brazo? —Si, que necesita… ahora? — Remarqué aquellas ultimas palabras en señal de… protesta?
— Como se pone esta cosa? — En tanto me señalaba la arroba. — De esta manera… — Le indiqué.
Y así, llegue a explicarle que google no era Internet sino un buscador y que Explorer no era un buscador solo por tener un significado similar a esa palabra, hasta que perdí mi hora en el cyber, cosa que no me molesto tanto, ya que estaba deseando irme. La vieja se quedo… pero no callada, ya que empezó a preguntarle al que tenia al otro costado y creo que lo único que me puso feliz aquel día fue ver la cara del pobre tipo, como diciendo… OMFG, porque a mi? Ja ja.
Bueno, el tiempo paso, me distraje & ahora miren la hora que es…
Me voy a dormir ya que mañana tengo un día interesante en el que romper cosas, molestar gente & despedirme de las vacaciones.
Os saluda atte
Cualquier cosa.

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Todo relato redactado aquí me pertenece (salvo aquel en el que especifique lo contrario). Los hechos y/o personajes pertenecientes a cada uno de los textos son ficticios, cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia. Advierto que pueden existir excepciones.
De todas formas interprete las cosas como se le de la gana, ya que a mi nunca me hacen caso y sacan cualquier conclusión.
Cuénteme de usted o hábleme mal.
No más ordenes. Besos, abrazos y patadas.