Di tanto, lo reconozco y confieso que espere demasiado, mis expectativas fueron cruelmente derribadas. Me equivoque por completo, y ahora todo aquello en lo que solía creer ya no existe, no me sirve. Vos no me servís. No voy a cometer la hipocresía de decir que no voy a volver a estar triste, pero si puedo jurar que nunca mas voy a volver a darlo todo, ni a esperar nada de nadie.
Nunca más voy a nombrarte. A ponerte antes que a todo el mundo. Jamas se te cruzo por la mente hacer ni un cuarto de todo lo que yo hice y haría por vos, hoy, ¿dónde estas? ¿dónde fueron a parar todas esas dulces promesas? No necesito a mi lado este tipo de personas, pero te quiero y eso no va a cambiar.
Nunca más vas a ser prioridad, ya no sos el único. Pero aún te quiero cerca. Estoy atada a tu insensibilidad.
Amaría poder odiarte.
Se terminó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Todo relato redactado aquí me pertenece (salvo aquel en el que especifique lo contrario). Los hechos y/o personajes pertenecientes a cada uno de los textos son ficticios, cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia. Advierto que pueden existir excepciones.
De todas formas interprete las cosas como se le de la gana, ya que a mi nunca me hacen caso y sacan cualquier conclusión.
Cuénteme de usted o hábleme mal.
No más ordenes. Besos, abrazos y patadas.