12 julio, 2013

Inciso I


Existe un “eso” que es inmenso, hecho de materia frágil, inmenso material débil y peligroso. Existe un “eso” salido de lo que pueden llegar a ser muchos lugares y sueños, producto de tantas oportunidades perdidas y encontradas. Habita un “eso” de forma triangular que no puedo explicarlo muy bien, pero lo siento y es de tal forma y tal peso, ahí está, hecho de pequeñas ambiciones aún sin realizarse, de gente de todos los días y gente que aún no existe y no es triangular. Hay un “eso” que lo veo gris, pesado, hundido y encerrado entre paredes neuronales atascado por ideas, ideas… tristes, alegres y con correa; chapita con nombre, apellido y dirección del lugar en donde lo soñé. Existe un “eso” y antes de que se borre de la claridad la prueba de que “eso” existe porque la prueba soy yo a esta hora creyéndolo y sintiéndolo mucho, yendo a buscar entre tanto frío una lapicera que costó y despertando a la madrugada violentamente, quiero guardarlo fuertemente bajo muchos candados textuales, quiero atesorar los latidos en el sistema, de andá a saber qué tipo de sistema puede llegar a tener un “eso”, la inercia ahora de su corazón hecho de cosas no grises. Y existe un "eso" inmenso causante de todo eso otro que antes no podía explicar y ahora pienso que puedo sólo por ponerle un nombre.

“Eso” está ahí y pesa, “eso” es. 


Club monocromático, Junio 7.


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Todo relato redactado aquí me pertenece (salvo aquel en el que especifique lo contrario). Los hechos y/o personajes pertenecientes a cada uno de los textos son ficticios, cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia. Advierto que pueden existir excepciones.

De todas formas interprete las cosas como se le de la gana, ya que a mi nunca me hacen caso y sacan cualquier conclusión.

Cuénteme de usted o hábleme mal.
No más ordenes. Besos, abrazos y patadas.