Una realidad que necesito comunicar.
Antes que nada, mañana podría haber pasado la tormenta y pensar diferente. Dicho esto, puede continuar.
Todo es relativo.
Tengo miedo o estoy deprimida, ya no distingo la diferencia. Ya no distingo nada y me cuestiono todo, he ahí la causa de mi bloqueo metal, de lo que me impide publicar y quizás sonreír.
A veces pienso que ignorarlo todo podría hacerme más feliz, pero debo negar la realidad o la utopía, replantearme el mundo y mi modo de vivir. ¿Por qué esto debe ser así? ¿Por qué todos lo aceptan sin decir nada? Últimamente ando con la cabeza a todo lo que da y cualquier cosa que me digan la tomo con pinzas embacelinadas.
Pienso que es más fácil destruir e incitar al conformismo que luchar e ir contra corriente, que quizás el término “contra corriente” sea lo más pro y me hayan hecho creer lo contrario. Contrario que es acertado y esto es a lo que hago mención, este auto cuestionario pseudo-filosófico que sólo demuestra mi incapacidad y confusión. Pero creo que todo esto que me vengo preguntando últimamente, que no lo publico tal vez porque sé que voy a arrepentirme (aunque la idea de archivar pensamientos acá es luego ver mis contradicciones y progresos), es a causa de que no puedo aceptar la realidad en la cual estoy obligada a vivir. Me niego a aceptar al mundo tal cual como me lo presentan, un lugar mayoritariamente individualista y superficial, un sitio al cual no puedo adaptarme y que poco a poco me va consumiendo.
Durante ya varios años que vengo intentando hallar una razón a mi total insatisfacción. No puedo lograr sentirme bien mas que por un muy corto plazo. Y no es que piense en la felicidad como una meta, porque sé que no puede ser mía ni de nadie porque no es, porque es algo tan pasajero como ese aire que acabas de dejar ir y no va a volver más como tal sino como otro. Yo no la espero hace ya mucho tiempo, ni la busco y no pienso conformarme con ésta. No desperdicio momentos dejando espacios vacíos justificados por un “ya va a venir”. Pero a diferencia de esta linda muchacha, pienso en la tristeza como algo más que momentáneo, como eso que siempre va a estar esperándome después de cada emoción, porque así es cada día hace casi nueve otoños. Y acá es donde escribo un por qué y mil preguntas más a las que todavía no les encuentro respuesta. Mucha gente quizás hace otras cosas y se distrae, mientras yo me mato buscando soluciones y pienso más de la cuenta, me torturo más de lo que debería y esto sólo me trae más desdicha.
Distraerse, hago hincapié en esta palabra que todo el rato me quieren imponer.
Mi objetivo no es erradicarla sino lograr que el proceso sea menos doloroso. Existe esto porque sé que antes no dolía tanto. He llegado hasta un punto en el que ciertas veces me desconozco, como también a todos los que me rodean. Creo que se cruza una delgada y peligrosa linea cuando el cuerpo comienza a interferir en la lucha, cuando empieza a ceder y las consecuencias comienzan a sentirse a otro nivel, a nivel físico, a la vista de otros, esos otros que no importan porque aunque miran lo hacen sin prestar atención alguna y para ellos nada existe. El miedo es ahora distinto, más fuerte y menos controlable. Uno niega más la vida y descree más de todo. ¿Hay que naturalizar los hechos y distraerse? Esto ya no me sirve, siempre hay un segundo para mí misma en el que me veo completamente vulnerable. Resignarme acabaría conmigo. Soportarlo no quiero y no tengo porqué.
Es en estos momentos en los que pienso en tanta gente que no pudo o tantos que aguantaron una vida así, rendidos y abatidos ante el orden sistemático de lo que muchos llaman vivir. Sobrevivir sea posiblemente el término más adecuado a su forma de vida pero quién soy yo para determinar ese tipo de cosas como también quiénes son ellos para hacerlo a su vez. Yo que quizás comparto muchas formas de pensar con algún que otro resignado que vivió toda su vida así, tengo que tragarme la realidad de que de todas maneras uno puede seguir viviendo a pesar de cada planteo que duele hasta la médula. Es que es posible y fueron muchos, entonces yo tengo que distraerme nada más y aceptar que de ahora en adelante a pesar de que me pese una tonelada el pecho y no pueda ni respirar, tengo que seguir por un instante de felicidad y no pensar en la futura presencia de todos los males que me aguardan para pesarme todavía más y distraerse-distraerse-momentáneo- así me plantearon la vida, qué felicidad (pasajera). Si obviamos ese paso tan remarcado uno pierde la partida, y así pasa la vida y esto es lo que intento evitar pero cada vez cuesta más.
¡Miren hasta donde llegué! A personificar las emociones y qué sé yo. Me gustaría decir que es la edad pero ya entendí que va más allá de eso, lamentablemente. La disconformidad de vivir que me complica la existencia. ¿Aunque quiera ser alguien es suficiente? Porque los demás van a seguir siendo quienes son y el mundo va a regirse por las mismas normas impuestas por las distintas sociedades, cada una de ellas con todas esas cosas que suman para que uno no quiera estar más en este mundo. Va, no conozco a todas… pero con las que tengo me alcanza y sobra para escaparme a mi propio universo, que no siempre sirve de mucho.
¿Debe una persona aceptar la realidad como se la presentan y sin más? Podría estar ahora pensando en cosas más triviales y frunciendo el ceño un poco menos, pero no, tuve que tomar como principio el cuestionarme absolutamente todo. Sin embargo, al fin y al cabo, una persona necesita algo en lo que creer y a lo que aferrarse, de otra forma se encontraría perdida, y esto no lo digo únicamente yo (lo cual es otro dilema). Tengo mis creencias de todas formas, mis ideologías semi formadas y mis ganas de actuar socialmente orientadas a cierto rumbo, como lo siento y siempre abierta a escuchar distintas posiciones, sin dejar nunca de lado la capacidad de generar un pensamiento único y analizar desde mi propio criterio formado en base a mis sentidos y vivencias propias. De todas formas existen las dudas de si todo aquello en lo que creo es correcto, como surgió tantas veces, como las decepciones que no te dejan avanzar. Así voy generando mi propia realidad. Y desconfiando de todo. Y matándome un poquito más.
Uf, la realidad, la moral, la vida. Palabras que me hacen tan mal.
A partir de ahora es cuando empieza el verdadero debate conmigo misma. Millones de preguntas caen sobre mí, y a pesar de que me vengo callando la boca durante tanto tiempo ya que odio hablar por hablar, como hay tanta gente que lo hace irracionalmente y sin embargo tiene a la mayoría comiendo de su mano, ¿por qué voy a privarme del beneficio de poder llegar a alguien mediante uno de los medios que considero primordial como lo es la escritura? Tengo muchas cosas para decir, y pude experimentar al menos una vez la genialidad de lo que es ser escuchado, por lo cual me niego a seguir callando.
En sus marcas, listos… Que comiencen las contradicciones, tomé la decisión de exponer cada una de estas preguntas que me destruye la cabeza a escopetazos existenciales. Mi estupidez será revelada como también los pensamientos más desesperanzadores escondidos por allá.
A partir de ahora es cuando empieza el verdadero debate conmigo misma. Millones de preguntas caen sobre mí, y a pesar de que me vengo callando la boca durante tanto tiempo ya que odio hablar por hablar, como hay tanta gente que lo hace irracionalmente y sin embargo tiene a la mayoría comiendo de su mano, ¿por qué voy a privarme del beneficio de poder llegar a alguien mediante uno de los medios que considero primordial como lo es la escritura? Tengo muchas cosas para decir, y pude experimentar al menos una vez la genialidad de lo que es ser escuchado, por lo cual me niego a seguir callando.
En sus marcas, listos… Que comiencen las contradicciones, tomé la decisión de exponer cada una de estas preguntas que me destruye la cabeza a escopetazos existenciales. Mi estupidez será revelada como también los pensamientos más desesperanzadores escondidos por allá.
Sin más, y con todo el sueño del mundo, se da por inaugurado un nuevo ciclo en este espacio virtual.
Diría más pero me caga la negatividad.
Un abrazo.
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Todo relato redactado aquí me pertenece (salvo aquel en el que especifique lo contrario). Los hechos y/o personajes pertenecientes a cada uno de los textos son ficticios, cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia. Advierto que pueden existir excepciones.
De todas formas interprete las cosas como se le de la gana, ya que a mi nunca me hacen caso y sacan cualquier conclusión.
Cuénteme de usted o hábleme mal.
No más ordenes. Besos, abrazos y patadas.