09 julio, 2013

Siete no es suerte. Random.


Cómo se me pasó el año, hace unos días era Febrero y yo andaba ya medio apagada, derramando cera por doquier, quemando inocentes, derrochando fosforitos que se mueren antes de cumplir con su labor, pero con expectativas. Y ahora en el mes siete intentando no acabar en conclusiones prematuramente negativas. Quiero decir que hasta ahora es uno de los peores, tengo que decirlo. No, no, no, todavía falta. Además están viniendo buenas más seguido, aunque...


Sigo acá, malgastando horas de sueño escuchando canciones de lo más bajoneras, haciendo catarsis, dejando pruebas de ello. Queriendo cambiar un poquito todos los días y frustrándome en el intento porque a tristeza se le dio por quedarse a dormir esta noche y no puedo organizarme como corresponde porque tengo que atenderla. A las dos de la madrugada, sintiéndome más sola que nunca, buscando una figura adulta, entendiendo que no hay necesidad de esa última palabra… Buscando alguien que pueda guiarme como corresponde, extrañando a mi abuelo como una desgraciada después de casi nueve años de no querer pensar que en realidad ya no está. Siendo lo más directa posible con los demás y conmigo misma, viendo que aún así no sirve de nada. Volviendo a resguardarme en mí y a escribir a eso de las tres a.m. un par de cuentos que nunca voy a mostrar. Pensando en todo lo que perdí y todo lo que podría escribir acerca de ello. Pensando, maquinando, perdiéndome. Más sola que nunca aunque en esta misma habitación descansen a su vez dos entes. Más sola que nunca aunque todos los días esté rodeada de gente. Más chiquita y débil, con más necesidad de una figura. Buscando a la Maga. Diciendo pelotudeces.
Necesitando consuelo que no existe porque nadie sabe amarme.
Mejor apagar el mundo que hay que despertarse a las seis.




Este año apesta.
Este año tiene cosas tan buenas que se ven opacadas por tantas que no lo son, pero que fuertes son.
Este sobrevivo, el próximo será genial.
Uy, se despertó. A domir.
Después de unos días, esto que escribí, ya no se sintió tan así.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todo relato redactado aquí me pertenece (salvo aquel en el que especifique lo contrario). Los hechos y/o personajes pertenecientes a cada uno de los textos son ficticios, cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia. Advierto que pueden existir excepciones.

De todas formas interprete las cosas como se le de la gana, ya que a mi nunca me hacen caso y sacan cualquier conclusión.

Cuénteme de usted o hábleme mal.
No más ordenes. Besos, abrazos y patadas.